Navidad... cuestión de peso
FELIZ NOCHE... ¿BUENA?
Hoy todo es cuestión de peso. Papá Noel tiene más rating que el niño Jesús. Y la Navidad se ha convertido en Vanidad. Luego decimos Feliz noche... ¿Buena?
Este tiempo produce en muchas personas el deseo de ayudar al prójimo: niños, abandonados, enfermos, solitarios, etc. Ellos tratan de hacerles regalos para que pasen una feliz noche buena.
Para otros Navidad es el momento de pensar en Dios cumpliendo sus deberes religiosos.
Pero habrá quienes no pensarán en el prójimo ni en Dios, quienes solo pensarán en sí mismos y en estas fiestas dirán ¡Feliz noche buena! Y se entregarán a los placeres carnales. Se emborracharán, dirán promesas que saben que no cumplirán (mintiendo), dirán malas palabras, maldecirán, se pelearán recordando viejos problemas, robarán, adulterarán, tendrán pensamientos lascivos, y se encenderá la codicia una vez más en cientos de corazones. En medio de estos festejos muchos cruzarán el umbral de la muerte por accidentes de tránsito, por pirotecnia, por quemaduras, infartos, etc. y la mayoría enfrentará la eternidad sin haber arreglado sus cuentas con Dios.
¿Te has puesto a pensar que deseamos "feliz noche buena" y justamente esa noche es para la mayoría una noche de desenfreno? ¿No suena fuera de lugar el "noche de paz" en medio de la pirotecnia, música a todo volumen, gritos y bailes? Piensa ¿Es noche buena? Una noche buena se puede experimentar con personas buenas, pues la noche es buena si las personas lo son. ¿Eres una buena persona? ¿Y si le preguntamos al protagonista de esta historia? Él dijo: Oísteis que fue dicho no matarás pero yo os digo que cualquiera que se enoja contra su hermano será culpable en el juicio" ¿Puedes decir que nunca te has enojado con tu prójimo? ¿Has mentido? ¿Te has emborrachado alguna vez? ¿Has usado el nombre de Dios impropiamente? Además, Jesús declaró oísteis que fue dicho no adulterarás pero yo os digo que cualquiera que mira a otra persona y la codicia en su corazón ha adulterado con ella en su corazón. ¿Es Dios el primer y más importante pensamiento de tu vida? Si has contestado estas preguntas con sinceridad debes reconocer que "no eres tan bueno" como Dios manda. Es que no hay quien haga siempre el bien y nunca peque, no hay quien busque a Dios, no hay ni siquiera uno.
Ese niño que nació en Belén, dijo muchas cosas que aplicadas a los demás te parecerán correctas, pero al ser dirigidas a ti te incomoda e inquieta, pues despierta tu CONCIENCIA. Delante de Dios eres culpable y como Él es Justo mereces la condenación eterna; un lugar en el INFIERNO. Allí habrá pirotecnia, fuego y llamas por la eternidad, donde no habrá música de boliche sino lloro y crujir de dientes. Y será para toda la eternidad. ¿Te inquieta este mensaje de Navidad? Es que justamente la Navidad ocurrió porque somos malos. ¿Cómo solucionar esto?
Dios mostró su amor, Él dispuso que la única forma en que nuestros pecados podían ser lavados y tener entrada al cielo, fuera con la sangre derramada de un inocente. Ese inocente, que nunca pecó, que nunca tuvo un mal pensamiento y cumplió cien por cien la ley de Dios es Jesucristo. El es Dios hecho hombre, quien vino no para ser recordado como el que nació en Belén sino para morir en una cruz sucia y de vergüenza. El que no conoció pecado por nosotros fue hecho pecado, y más todavía fue hecho maldición. Pagó el precio que debías pagar tú y debía pagar yo, ocupando nuestro lugar. Ese Jesús fue sepultado y al tercer día resucitó de entre los muertos, ascendió a los cielos y pronto volverá. Él dice que si no te arrepientes perecerás. Ese Señor, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan. Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. De ti depende. ¿En cual de los lados te colocarás? Si sigues con tu soberbia y orgullo, en tus propios pecados, escogiendo tus propios métodos y maneras de acercarte a Dios, solo queda una horrenda expectación de juicio. Pero si te humillas, si arrepentido vas a la cruz del calvario tal como estás y le entregas tus pecados Él, por su gran amor, te dará una nueva vida, y empezarás a caminar por el camino angosto que lleva al cielo. Si estás entre los que se humillan dile "Señor no aguanto más. Sé que merezco la condenación pues he pecado. Te he ofendido (menciona tus pecados personales) y me he alejado de ti. Te agradezco por tu amor, porque Jesús murió por mí. Lávame con tu sangre, limpia mi corazón, ven a mi vida... me entrego hoy. En el nombre del Señor Jesús Amén". Consigue una Biblia y léela a diario y obedece lo que lees. El Señor no te abandonará.
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